Atraviesas el umbral,
comienza la sensación...
Estás fuera de todo
tiempo y espacio relativo.
Estás, pero no eres,
ves como pasan las películas
de la vida recurrente,
te mantienes ajena,
intentas interactuar,
pero es inútil...
Todo ha seguido, mientras tú dormías
entre laureles, manzanillas y toronjiles,
esos que intentaron curarte la pena,
pero no lo valió...
Todo encaja, menos tú,
intentas amoldarte,
pero ya no tienes forma...
Desde que se deformó tu corazón
tu cuerpo no tiene límites,
tu mente es ama y señora
de pensamientos demoledores...
¿Dónde quedó el umbral?
¿Lo atravesaste realmente?
...
1 comentario:
Te quiero.
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