¿Dónde van a parar las cosas que el mar con su fuerza nos arrebata?
Con furia, recordándonos que la tierra es del agua salada
Y que libera en su espuma blanca, cual perro rabioso toma a su presa y la mata,
porque pese a sus esfuerzos, nos olvidamos de él.
¿Existirá en el fondo del mar un cofre dorado con todos los sentimientos que hemos descargado?
Con todas las cenizas que le hemos lanzado, para tratar de recordarlos,
porque el mar se mueve para que no lo olviden.
Y en su sabio y sensual movimiento, me ha llamado a seguirlo,
a ir en busca de su tesoro....
Quizás lo que albergan y custodian los habitantes de la Atlantis,
no sea ni más, ni menos que todos esos sentimientos
que hemos querido abandonar en alguna orilla,
esperando que la calma y sabia marea los guarde, cobije y asegure...
¿A dónde han de ir sino?
Puede que el baúl que han buscado por años piratas sedientos de fortuna,
no sea más que un puñado de nuestros muertos
que custodian desde días impensados...
El tesoro del mar...
1 comentario:
Yo creo que van a parar donde mismo va a dar el amor cuando se acaba, ahi, de donde regresan las gaviotas de Becker, donde muere la ultima fumada del cigarro, el punto donde los ojos ya no puede cerrarse mas, donde mueren los besos que no se dieron, el ultimo segundo en que nuestros ojos estuvieron frente a frente antes de alejarse, ahi donde limita lo real del sueño, donde limita una simple palabra a un verso, al limite de donde soy un loco o un cuerdo, ahi... justo ahi, donde podemos decir, no somos malos, ni somos buenos, en punto extremo donde se separaron nuestros labios, despues del ultimo beso.
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